miércoles, 14 de marzo de 2012

A mi nieto

Día 25 de abril,
un día muy señalado
pues ha nacido Mateo,
un niño muy esperado.

Apenas habías nacido
y ya has sido operado.
Capullito de alhelí,
tú tienes que florecer
porque estamos en abril
y es lo que suele suceder.

Estamos en primavera,
cuando la naturaleza prospera.
Tú prosperarás
y para el mes de mayo,
tú, Mateo, florecerás.

Mientras estés en la incubadora
nunca solo estarás
porque tu ángel de la guarda
siempre te acompañará.

¡Cuánto te queremos
tus abuelos y papás!
Apenas te conocemos
pero cómo te adoramos ya.

Te adelantaste dos meses
tenías prisa por vivir,
lucha, Mateo, lucha
para que pronto salgas de aquí.

domingo, 29 de enero de 2012

La Semblanza

Desmadrado: más bien mala
la presencia y la estatura;
de color trigueña oscura
la barba, corrida y rala,
y unos ojos de carbón
que tanto al mirar afinan
que más que ver, adivinan
de penetrantes que son.
Por su parte y condición,
a pesar de andar raído,
se ve en toda su persona
la huella de quien ha sido
galán, apuesto y florido.
En el cerco de Pamplona
siendo mozo le alcanzó
una bala la canilla,
y aunque le desjarretó
los huesos todos, libró
del trance por maravilla.
Sólo un vicio le quedó
del que no pudo librar:
una indecisa cojera
que le da cierta manera
casi graciosa de andar.
Este es el hombre: madera
labrada de tan buen modo
que sabe llegar en todo
más lejos que otro cualquiera.
Estando herido en Loyola
el Flos Sanctorum leía,
y en leyéndolo le hervía
su buena sangre española
de tal modo que ya ansía
calzando siempre más puntos
que el que más, llegar a ser
más santo que fueron juntos
todos los santos de ayer.
(más bajo, confidencialmente)
Según ha dado a entender
ahora anda en trance de ir
a Roma, con intención
secreta de conseguir
licencia de fundación,
pues según parece sueña
no sé qué empeño futuro,
y triunfará de seguro,
que cuando en algo se empeña,
paso a paso, bien o mal,
repartiendo por igual
la suavidad con el mando,
cojeando, cojeando,
llega siempre hasta el final.

José María Pemán